El Sindicato de Culinarias (SC) fue fundado el 15 de agosto de 1935 en La Paz por varias mujeres cholas y trabajadoras, entre las cuales se encuentran Rosa Rodríguez (izquierda) y Petronila “Peta” Infantes (centro). Fue parte de la Federación Obrera Femenina (FOF), asociación de sindicatos anarcosindicalistas de mujeres en Bolivia que estuvo activo entre 1927 y 1964; agrupaba a empleadas del servicio doméstico, trabajadoras del mercado (recoveras, floristas, fruteras) y cocineras.
La FOF –que a su vez era parte de la Federación Obrera Local- acordó mantener una línea autónoma respecto a las organizaciones masculinas. Fueron una plataforma de reivindicaciones laborales e incluyeron demandas como el divorcio absoluto, la creación de guarderías, entre muchas otras.
Se ha señalado que el Sindicato de Culinarias fue pilar en el resurgimiento de la FOF e incluso de la FOL después de su decaída durante la Guerra del Chaco (1932-1935). Muchas mujeres organizadas, autónomas, liderando las manifestaciones sindicalistas lograron que se reconocieran sus derechos en un mundo racista, machista y explotador. A finales de la década de los 50 la organización llegó a su fin debido a diversos factores, como la arremetida del régimen de Barrientos que obstaculizó el fuero sindical. La lucha de todas estas mujeres es retomada hoy por la Federación Nacional de Trabajadoras del Hogar.
Durante una manifestación en 1937, Petronila Infantes se dirigió a sus compañeras diciendo: “Las mujeres llevan la cadena más pesada, más negra y más infamante…El remedio es la rebelión”.
Fuentes pa checar:
https://es.wikipedia.org/wiki/Federación_Obrera_Femenina
http://www.semmexico.com/nota.php?idnota=991
Caravantes, Carlos M. 2012. Mujeres indígenas, juego político y tránsito: entre el cliché, la resistencia y los nuevos espacios sociales. Anuario Hojas de Warmi, no. 17.
Datos y foto: Wadsworth, Ana Cecilia; Dibbits, Irene. 1989. Agitadoras del buen gusto. Historia del Sindicato de Culinarias (1935-1958). La Paz, Bolivia: Ed. Tahipamu-Hisbol.
Otras voces que conversan en los márgenes
Exploramos narrativas que entrelazan experiencias femeninas desde diferentes perspectivas. Cada historia es un diálogo íntimo con la memoria colectiva.

¿Qué hace que un personaje cobre vida? ¿Qué queda de una historia cuando pasa del libro al cine? ¿Qué significa conservar una voz propia cuando la inteligencia artificial también escribe? Pilar Quintana conversa sobre estas preguntas y sobre los mundos que ha construido en su literatura.

Emilia Aravena dirige la Editorial Cabeza Hueca donde niñas y niños leen, ilustran, editan y deciden
Emilia es una joven creadora. Directora de la Editorial Cabeza Hueca, que comenzó cuando tenía solo seis años. Con el pasar del tiempo, a la editorial se sumó su hermano menor, Rafael, y hoy trabajan también con León, un amigo de su edad.
Cabeza Hueca es una editorial “de niños para niños”, y hoy también un proyecto familiar, apoyado directamente por sus padres, quienes además tienen la Editorial Sherezade, dirigida por la también escritora Lorena Díaz, su mamá. Desde este año cuentan con la librería Oficio y Papel en el Persa Víctor Manuel, pero sus libros también están en librerías de la Región Metropolitana, Talca y Valparaíso.

Mayo cerró con un hito imperdible para el ecosistema literario nacional, con una Estación Mapocho que albergó a miles de visitantes durante sus jornadas, culminó la versión número 25 de La Furia del Libro. Este encuentro no fue uno más, marcó el debut oficial de Carolina Ruiz como directora del evento. En esta entrevista post-festival, la también directora de Editorial Cuneta desmenuza el misterio detrás del “boom” de sellos independientes, las complejidades económicas de un mercado que resiste a punta de consignaciones y el peligro inminente que acecha a la cultura tras los recientes recortes presupuestarios.

